El camino de la paz

El camino de la paz

Los Acuerdos de Paz fueron el resultado formal de las negociaciones que llevaron a cabo las partes confrontadas para alcanzar una solución al Conflicto Armado Interno. Estos acuerdos van más allá del cese al fuego, plantean la necesidad de reformas a favor de la población y una transformación del Estado.

En 1986 el ascenso al gobierno de la Democracia Cristiana cambió el panorama político a pesar de la desconfianza de la guerrilla hacia los cambios políticos. En ese año el presidente Vinicio Cerezo insinuó la posibilidad de conversar con la guerrilla. Afirmación dada en el marco de la reunión de Esquipulas I (mayo de 1986) y II (7 de agosto de 1987). Reuniones que continuaban los pasos del Grupo de Contadora y buscaban un acuerdo entre los países centroamericanos para impulsar negociaciones de paz en El Salvador y Nicaragua.

La Unidad Revolucionaria Guatemalteca (URNG) aceptó el reto. Más tarde se acordó realizar conversaciones en España en septiembre de 1987. Dos días antes de esa reunión el CACIF realizó el foro 27 años de lucha por la libertad, donde el ejército solicitó apoyo a los empresarios para aceptar impuestos que sirvieran para la guerra. Además, el gobierno creó la Comisión Nacional de Reconciliación (CNR), organismo que daría seguimiento a cualquier proceso de paz, pero mantenía la idea de negociar sólo si la guerrilla dejaba las armas.

Al momento de las conversaciones el ejército lanzó una ofensiva militar, que no alcanzó sus objetivos de golpear a la guerrilla y capturar a la Población en Resistencia. La reunión terminó sin acuerdo pero abrió la posibilidad de futuras negociaciones. Los intentos de ofensivas militares continuadas fueron inefectivos y un sector militar aceptó la imposibilidad de derrotar a la guerrilla, por lo que se reabrieron las conversaciones. No sin problemas, porque otro sector buscó dar golpes de Estado en dos ocasiones para evitar negociar. En 1990 la CRN tras conversar con diversos sectores aceptó hacer una reunión en Oslo, Noruega entre gobierno, partidos políticos y URNG, donde se acordó reformar la Constitución.

A partir de ello, se realizaron otros diálogos con empresarios, organizaciones sociales y populares así como sindicatos. Esto representaba hablar públicamente sobre temas prohibidos. A pesar de la oposición de algunos militares y del empresariado, el nuevo gobierno abrió las negociaciones directas con la URNG. Se firmaron varios acuerdos sobre democratización y derechos humanos, pero el intento del presidente Jorge Serrano Elías (1990-1993) de superar una crisis política rompiendo el orden legal frenó nuevamente las conversaciones. Un nuevo gobierno aliado al sector militar constitucionalista retornó a la imposición del desarme guerrillero.

Al final se aceptó que participara como moderador la Organización de Naciones Unidas (ONU). Esta creó la Misión de Verificación de las Naciones Unidas (Minugua). De nuevo se reanudaron las conversaciones y se firmaron acuerdos para esclarecer los hechos del conflicto y sobre los derechos de los pueblos indígenas. Nuevas elecciones frenaron el proceso. Con la llegada al poder de Álvaro Arzú (1996-2000) se retomaron las negociaciones tras haber tenido varias reuniones secretas con los guerrilleros.

En cadena se fueron firmando los acuerdos sobre asuntos socioeconómicos, la desmilitarización, reformas constitucionales, la incorporación de la URNG y otros acuerdos operativos. El 29 de diciembre de 1996 se firmaba la paz definitiva.

Tomado de: IIARS, “El Conflicto Armado Interno y la transformación de conflictos en Guatemala. Una caja de herramientas para su abordaje en el aula” F&G Editores, Guatemala, 2015. Pág.: 41; IIARS, “La historia reciente. Un libro de contenidos sobre el Conflicto Armado Interno en Guatemala” F&G Editores, Guatemala, 2015. Págs.: 79, 80, 81)

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